jueves, 22 de marzo de 2012

Manchester City-Chelsea.


El partido de la jornada, que curiosamente se disputaba entre semana, un partido que por el nivel de ambos equipos podíamos estar refiriéndonos a unas semifinales de Champions o algún otro partido de enorme nivel, pero no, estamos hablando del ''típico'' partidazo de todas las semanas que hay en la Premier, ya que por la enorme congregación de grandes equipos, siempre tenemos partidos del caché de hoy. 

Este partido era muy importante para ambos, los locales, necesitaban ganar este partido, era una situación bastante ''tensa'', sabían que el ManU había goleado, sabían que necesitaban ganar este partido para seguir dependiendo de ellos mismos, sabían que el Chelsea también venía en una situación complicada, necesitados de una victoria para no abrir más la distancia con sus vecinos londinenses, Tottenham y Arsenal. 


Ambos equipos no se guardaron nada en la manga, Mancini, entrenador cuestionado donde los haya, esta vez no se reservo nada como en otras ocasiones, salía el equipo de gala, Kun, Balotelli, Nasri y Silva, para amedrentar a la zaga ''blue''. El Chelsea por su parte dejaba patente que rol pretendía adoptar sobre el césped del Etihad Stadium, Obi Mikel, Meireles, Ramires, Lampard y Mata, estos eran los jugadores elegidos por Di Matteo para ''contener'' la explosividad de Touré y la magia de Silva. Torres, la novedad era que Torres sería la única referencia arriba. 

Desde el primer minuto la estrategia de uno y otro equipo quedó patente, el Manchester City con su habitual posesión de balón, y el Chelsea con su habitual recurso de fijar al delantero centro como referencia para contras y balones largos. 

El partido empezó con mucha emoción, no tardaron en llegar las primeras ocasiones, tras varias ocasiones muy claras para Mata que apunto estuvo de marcar tras un disparo desde fuera del área, o Balotelli que fallaba un mano a mano frente a Cech. La más clara sería para Nasri, que realizaba un gran control orientado, tras un no peor pase de Clichy batiendo todas las líneas del Chelsea, pero por desgracia para el francés, su volea/vaselina acabaría estrellándose en el larguero. A pesar de este fallo, el francés sería posiblemente el mejor jugador de la primera parte, muy activo, buscando siempre la combinación con Silva o Kun, y creando verdadero peligro cada vez que recibía el esférico. Así se llegaría al descanso, ambos equipos muy cómodos con sus distintos roles. 

Es aquí cuando volvería a llamar la atención la figura de Mancini, Balotelli no saltaba al terreno de juego en la segunda parte, lo haría en su detrimento, Gareth Barry, uno de esos cambios que pocos logran comprender, y más viendo como estaba el partido y la necesidad de retener los 3 puntos en Manchester, lo que parecía claro es que Mancini quería volver a ser superior en el centro del campo, pero la contrajugada de Di Matteo no se quedó atrás, introducía a Essien, para lograr de nuevo una superioridad (basada en el físico) en el centro del campo. Y no sabemos sí fue tan determinante la entrada del ghanes, ya que tras la entrada de este al terreno de juego, el Chelsea se pondría por delante. Un córner, (jugada que esta temporada está dando muchas alegrías al Chelsea), un lío en el área, y el balón le acabaría llegando a un experto en esto de las jugadas a balón parado, Gary Cahill, que remataba un balón rechazado, y que tras rebotar en un defensa ''citizen'', acabaría por introducirse en la meta de Joe Hart, que nada pudo hacer ante esa inesperada carambola.

Ahora sí, Mancini, veía que no podía hacer otra cosa que introducir un revulsivo o dos. Y que mejor que, Carlitos Tévez, jugador que lleva un instinto revolucionario en sus venas, el público se dividía en el trato que debían dar a Tévez, pitos y aplausos a partes iguales, pero al final de la noche, la decisión sería unánime. Dzeko, el otro revulsivo. Los sustituidos, De Jong y Silva.

Esta vez sí, los cambios realizados, los pupilos de Mancini, comenzaron a asediar la portería defendida por Cech, y más pronto que tarde, lograban empatar el partido. Essien cometía un penalti por mano, una mano tan involuntaria como decisiva. El penalti, como viene siendo normal esta temporada, lo tiraría Agüero, que lograba engañar al meta checo del Chelsea. Este gol hacía justicia al buen juego desplegado por los locales en esta segunda parte. Disponían de 13 minutos para ganar el partido, tanto ellos como los "blues".

Y para dar un toque más ficticio a todo esto, un jugador repudiado por su entrenador, que hacía meses que no disputaba un partido oficial, sería determinante, como no, estamos hablando de Carlos Tévez. Nasri conducía el balón de cara a la frontal, se apoyaba en Tévez, y este, con una pausa y frialdad que solo puede tener un jugador de su nivel, se la devolvía, lo denominado como ''medio gol es del asistente''. Nasri, también, con bastante frialdad y calidad, eleva el balón por encima de Cech, logrando un 2-1, que ahora sí, hacía verdadera justicia a la superioridad de los locales.


Las dudas quedaban disipadas, Tévez volvía a ser el héroe que siempre fue para la afición. 

Importante triunfo de los de Mancini, amén de los importatísimos y difíciles 3 puntos que había ganado, la sensación es otra, la sensación es la de que si quieren, pueden. Los jugadores ahora se saben capaces de ganar lo que les resta, plantilla no le falta, y calidad y hambre les sobran. Por su parte, el Chelsea volvía a dar una imagen bastante reprochable, sin apenas ideas, sin apenas recursos, sin apenas peligro. 


Ficha técnica: 


City: Hart, Kolo Touré, Richards, Zabaleta, Clichy, Yaya Touré, De Jong (Tévez, min.66), Silva (Dzeko, min.75), Nasri, 
Agüero, Balotelli (Barry, min.46) 

Chelsea: Cech, Ivanovic (Bosingwa, min.20), Cahill, Luiz, Cole, Mikel, Ramires, Lampard, Meireles (Essien, min.57), Mata, Torres (Drogba, min.73) 

GOLES: 0-1, min.59, Cahill. 1-1, min.77, Agüero. 2-1, min. 85, Nasri. 

Escrito por: @Lalin21



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